La imagen por sí sola es uno de los factores de autenticación. Para acceder a tu cuenta, un atacante también necesitaría el resto de los factores, como tu nombre de usuario y PIN, patrón o biometría (en el caso de acceso sin contraseña), o tu nombre de usuario y contraseña (para 2FA). Sin ellos, la imagen no puede utilizarse para autenticar ni recuperar nada.
Además, adivinar la imagen correcta es extremadamente difícil; tu imagen permanece inalterada y no hay pistas visuales ni datos expuestos que puedan ayudar a identificarla, ni siquiera mediante algoritmos de inteligencia artificial.














