Cualquier tipo de información digital, como por ejemplo:
• Claves criptográficas: claves privadas de monederos de criptomonedas, frases semilla (por ejemplo, frases de recuperación de 12 o 24 palabras para monederos blockchain), claves de firma digital para transacciones o comunicaciones seguras.
• Contraseñas: contraseñas complejas para cuentas, sistemas o aplicaciones; contraseñas maestras para acceder a gestores de contraseñas, herramientas en la nube, etc.
• Credenciales de autenticación: claves de recuperación para autenticación multifactor (MFA), tokens de inicio de sesión social o credenciales de sesión.
• Datos personales sensibles: números de identificación personal (PIN), números de la seguridad social (SSN) o identificaciones nacionales, datos bancarios o códigos de acceso seguros.
• Archivos y documentos confidenciales: documentos sensibles o informes, propiedad intelectual como contratos o patentes, cualquier archivo digital relevante que el usuario necesite proteger.
• Datos para recuperación de acceso: tokens o mecanismos para restablecimiento de contraseñas, información necesaria para recuperar cuentas o identidades.
• Claves de herencia digital: secretos destinados a ser transferidos a terceros designados en caso de herencia o acceso de emergencia.
• Credenciales de aplicaciones o API: claves API o tokens de acceso para desarrolladores y empresas, credenciales seguras para integrar servicios de terceros.